OPINIÓN > Festejando el Día del Libro
- Por Aníbal Diego López - Mi infancia transcurrió en lugares abiertos y silenciosos. No se había inventado la televisión y la radio funcionaba cuando las condiciones atmosféricas en el norte de la provincia de Santa Fe lo permitían, o sea, muy de vez en cuando. Sin hermanos… los libros fueron la opción desde muy temprano. La biblioteca de mi padre era profusa, aunque poco accesible para un chico que está aprendiendo a leer. Creo que fue Robin Hood el primero, al menos recuerdo mis lágrimas cuando no entendía un párrafo que desafiaba mis demasiado incipientes herramientas de interpretación de un texto… tal vez ya en la página dos. Uno llora fácil a los 6 o 7 años. Las dificultades surgen todo el tiempo y cada escollo parece definitivo. Creo que pospuse mis lágrimas en ese libro hasta la muerte de Mariana, y ahí sí. Ya no era por no lograr descifrar el sentido de un texto, sino por haberme introducido en un mundo muy lejano en tiempo y espacio que incluía la...