Ah, claro, sí, la guerra es un horror, Putin es un demonio y la OTAN es buena porque la conforman países buenos que quieren la paz a fuerza de presiones y misiles. Sí, sí, es terrible la guerra, aunque los refugiados rubios dan mucha más lástima que los palestinos o los sirios o los africanos.
Es terrible la guerra, pero no por eso hay que exagerar y dejar de producir, si EEUU, raquítica y decadente como su presidente, propone un bloqueo a las importaciones de petróleo ruso, Europa no acompaña. Porque se horroriza, pero no exagera. Lógicamente que lo de Maduro ha sido un error de tipeo, de interpretación. Jamás nadie en EEUU ha tildado a Maduro de dictador, ni de genocida, ni de antidemocrático. Nunca jamás.
Y Chávez también era un ejemplo para el mundo, ya que estamos. Nunca los EEUU propusieron un bloqueo a Venezuela, debe haber sido un lamentable error administrativo que ahora, y revisando archivos, el gran imperio hipócrita se apresura a remediar aceptando que Venezuela comparta su petróleo con el mundo.
Seguramente la muchachada de Cambiemos, con la borracha violenta de Bullrich a la cabeza, saldrán con carteles impresos en la embajada que los organiza que dirán "Queremos ser Venezuela".
Sí, la verdad que da mucha pena esto de Ucrania, pero Rusia tiene la canilla del gas y del petróleo para Europa y si la cierra se complica el panorama. Después de todo son solo algunas bombas, un ontón de gente muy blanquita que ningún país puede rechazar y cobijar. Con los negros que quieren huir de Ucrania después vemos qué hacemos, de todas formas alguien va a tener que quedarse a limpiar y barrer ese desastre.
Pero Putin no es tan malo, después de todo, un poco temperamental quizás, muy emocional, pero nadie es perfecto.
Y no nos olvidemos de los chinos, que no son tan comunistas al final de cuentas y son muchísimos y apoyan a Rusia que también tienen unos cuantos habitantes y mucho territorio. Porque si fuera Afganistán sería más fácil, o cualquiera de esos cúmulos de arena donde no vive nadie importante, pero esto es otra cosa.
El Estado sionista de Israel bombardea Palestina y mata civiles permanentemente, pero no vamos a comparar una pelea entre vecinos con una guerra, ¿o alguien puede pensar que un niño palestino vale lo mismo que uno ucraniano? No hay ni sanciones ni bloqueos para Israel, no hay condena mediática ni económica. Nadie se espanta ni sale a sobreactuar en el Congreso con una bandera palestina para después retirase ofendido por quedar expuesto en sus miserias.
Qué sería del mundo sino hubiera líderes tan éticos, honestos y coherentes. Tan comprometidos con la paz y capaces de reconocer sus errores y abrazar a Maduro y al maravilloso pueblo venezolano que, sin dudas, sabrá disculpar las molestias ocasionadas.
Por Raquel Holway* Bella Vista, eran mis pagos de chica. Los Macri eran de Bella Vista, vivían en la villa Rafael Obligado, calle Senador Morón, al fondo, donde tenían una heladería desde donde repartían helado en bicicleta. Junto con Jorge Mazzocco, Mauricio abre el Jardín de Paz Bella Vista. Estos cementerios privados corren con la fama de haber sido creados para esconder cuerpos de desaparecidos. Mi padre, a Mauricio le había prohibido la entrada al Club Hípico. Después, no quedó nada: los caballos fueron robados, como casas, departamentos, fábricas, autos, así hicieron la plata los Macridada con sangre en la dictadura. Le debo la muerte de mi padre a los Macri y de amigos de Bella Vista. Y el robo de las propiedades de todas las victimas. Después te hablan de la plata propia de los Macri. Eran de Bella Vista, los Graiver, los Brodsky, los Walker, todos damnificados por la dictadura, como papá, que lo mataron a 50 metros de ATC. Los Macri eran de Bella Vista, vivían...
- Por Rosana Forgas * - Lo mismo que en el ranchito, en la mansión del magnate, es rey y señor el mate, nuestro brebaje exquisito. Evaristo Barrios Como les pasa a los fumadores cuando su médico les da un ultimátum y al principio se consuelan con un palillo o un rollito de papel entre los labios, los materos en rehabilitación alguna vez recurrimos a ponerle jugo de naranja al mate y succionar la bombilla con los compases de la yerba. Yo nunca fui de los clásicos , así que en casa fuimos unos adelantados en esto de portar cada uno su mate, ¡y encima con edulcorante! Debo reconocer que no la pasaba nada bien, por aquellas épocas, frente a los disgustos de algunos amargos fundamentalistas que me bancaban que se los arruine hasta con dos cucharas de azúcar, pero … con ¡¡¿chuker?!! ¡VaderetroSatanás! Pero como muchas -o casi todas- las veces que me pasaron cosas en la vida, el tiempo me fue conformando o acomodándome para que mis dramas transmutaran en apenas obstá...
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